31 de marzo de 2009

quince

Buenas,

Me duermo en esta fantasía azul de todo lo que deseo. Cada vez me cuesta menos perder las cosas que más quiero, incluso un día te perdí. ¿Te das cuenta que poco cuesta quedarse solo?

Voy a seguir indagando en este sentimiento de absurda abnegación. El día menos pensado venderé mi cuerpo o me cortaré un miembro, o me cortaré un miembro para venderlo. Me haré actor porno y regalaré mi esperma a quien me lo pague. Me dejaré penetrar por el alma.

Luchando contra tus molinos he acabado por ser gigante de piedra, escultura de un Botero miope. Estoy casi seguro que me seguirás ignorando aunque acampe en tu vientre helado. Así que me rindo del todo y vagaré por las aceras como un asceta del primer mundo que pide cientos de miles de euros por caridad.

Despacio, dentro de este continuo absurdo que es mi cabeza, calculo que tu risa vendrá a mi oreja dentro de cien años, y entonces te diré bien fuerte que sólo era cuestión de esperar el tiempo suficiente.